Desde hace unos días vengo pensando que nuestro piso necesita un cambio de aires; un cambio en la decoración de nuestro hogar para dotar de color, vida y sentido del humor. Los cambios son buenos... Hago unas propuestas.
Una forma divertida de incentivar que nuestras visitas se laven las manos después de ir al baño. Como tiene dos orificios, jabón de dos colores. Uno verde y el otro rojo, para la típica hemorragía imprevista.
A los críos les encantará.
¿Qué se va la luz? No hay problema Velas tamaño humano. ¿A quién no le gusta ver como se deshace poco a poco una efigie humana?
Y con lo que les gusta a los críos encender y apagar velas.
Una mesa que necesito. Arma imprescindible para asaltantes nocturnos y ataques zombis inesperados. A. imagínate que el de la sombra soy yo, con más contornos y en calzoncillos dispuesto a defender nuestro hogar. ¿A qué mola?
Niño Lobo y Niña Zombi se darían de tortas por reventar algunos cráneos.
Para gastar una broma... Cariño, sin querer he atropellado a Sigilo. Y venga una risas...
A los críos les encantan los objetos de broma.
Quien no haya querido nunca un luchador de sumo en su vida que levante la mano. Es una mesa perfecta. Artística, con sentido del humor y de la curva. Y, además, si tenemos algún invitado molesto lo sentamos que vea durante todo del café las posaderas del luchador y listo.
¿Y qué opinarán los críos de esto?
Y por último, he decidido empezar una nueva colección. Dicen que el coleccionismo compulsivo y obsesivo es bueno para la salud porque distrae de querer pegarle fuego a desconocidos o de esa fascinación por las hachas que se resbalan en la rabadilla de un vecino. Siendo así y viendo que por problemas de espacio no puedo continuar con mi colección de estatuas ecuestres, aquí mi nueva afición.
¿Qué opinas A.?
Friday, September 7, 2012
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