4. La última película que viste en el cine
La fui a ver exclusivamente por el señor que la dirige, David Fincher, ya que su cine me suele gustar mucho, es especial Seven, Club de la lucha y Zodiac. Si la hubiera dirigido otro con seguridad que me hubiera quedado en la comodidad de mi casa dejando que Sigilo me destrozara la mano derecha. Pero fui a verla y, la verdad, pft.
Me gusta el cómo está hecha. La elegancia del plano y la cámara, algunos momentos de montaje, la fotografía oscura de la hostia y, sobre todo, la banda sonora y cómo se utiliza el sonido. Las interpretaciones funcionan sin ser ninguna la gran maravilla del siglo y acaba proporcionando un rato entretenido. Los títulos de crédito me sacaron de la película. Lo siento, visualmente poderosos, pero estridentes.
Pero... la historia... es que no me importa lo que me cuenta y el cómo, aunque intenso, no es lo suficiente como para que me vea arrastrado. Una sensación tan bestia de que todo eso ya lo sabía, me lo habían contado y con mejores palabras. La misma sensación que tuve cuando leí la novela. Frío toda la película. Por momento, incluso algo aburrido. Lo siento, la historia no da para mucho.
Pensándolo ahora... tendría que haberme quedado en casa.
Como propina, la penúltima que vi en el cine fue
Más grande, más rápida, más histriónica, más larga, más ruidosa y más oscura (?) no signficia mejor. La sana diversión desmitificadora de la primera parte queda diluida en ruido, ruido y ruido. Película repleta de escenas que no hacen avanzar la narración, sino que están para una pelea, una explosión o un chascarrillo. No es que me aburriera, pero vamos... lo mejor es, quizá, la penúltima escena, una consersación en las cataratas. (la última que cierra la historia con el signo de ? es para sonrojarse). Me sigo preguntando qué pintaba Noomi Rapace en todo esto.
Sunday, January 22, 2012
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