Tuesday, December 13, 2011

El hombre de mimbre, 1973. Algunas breves consideraciones.

El hombre de mimbre (The wicker man, Robin Hardy, 1973)


1. No conocía nada de ella así que me puse a verla sin saber ni de qué iba, ni cómo contaba la historia, ni qué me iba a encontrar. Lo único que sabía es que salían Christopher Lee y Britt Ekland.

2. Después de verla me reafirmo en la idea de que prefiero quedarme encerrado en una habitación con Britt Ekland que con Christopher Lee, por mucho que me guste como actor este señor.


3. Sí, la película es de terror en el sentido no terrorífico del término. Pero también es un documental etnográfico, un discurso histórico sobre paganismo, un musical folk, una reflexión sobre la religión, una comedia de situación, una historia de timos, etc.


4. Es una de las pocas veces que la expresión "película de culto" tiene su completo sentido. O te gusta y la encuentras interesante y bellísima, o la odias por estúpida y tomapelos Claro, que también puedes decir eso de está bien y a otra cosa.

5. No hay sangre, ni sustos, ni muchachas corriendo por el bosque, ni efectos especiales, ni gore. Todo es tranquilo, calmo y lento...

6. Me encantan las historias de pueblos malrrolleros. Esas historias de tipos que vienen de fuera y entran en un pueblo que parece encantador  y empiezan a cagarse en las costumbres de los pueblerinos y como espectador te va viniendo un mal rollo porque detrás de la señora que pela habas en la puerta de su casa se agazapa un caníbal y el viajero acaba convertido en el plato principal de la barbacoa popular de la fiesta mayor. Como Roston Vasey de mi querida serie The league of gentelmen.


7. Una buena película, vamos. Interesante, perversa, rara, peculiar, escalofriante, divertida, sensual, musical, terrorífica...

0 comments:

Post a Comment