... en un país donde se estrena una película con tres minutos menos de metraje que el visto en el resto del mundo. Donde un partido político pide la retirada del cartel de una película por considerarlo sexista y sin entender de qué va la ficción o la propia película. Donde en otra ciudad y hace más tiempo otro partido político pidió la retirada de otro cartel de otra película por ser demasiado... no sé... ¿explícito? (O fue porqué mejor seguir ignorando que las mujeres hacen esas cosas... o mejor pensar en los niños). Donde se prohibe de forma cautelar la proyección de una película en un festival de cine de terror (ver un estupendo seguimiento del caso, aquí). Donde se han retenido portadas de revistas satíricas porque molestaban a un Alguien. Donde las diferentes cadenas de televisión se están gastando una buena pasta en series de ficción sobre jefes del estado reales y Reales ejerciendo un lavado de memoría histórica y un barrido de grises dejándolo en las lágrimas y la suerte que tenemos.
Según parece los padres de la moral, los que se preocupan por nosotros, los que quieren pensar por nosotros porque somos inocentes y niños y los necesitamos no se habían ido como nos habían hecho creer. Esas personas cargadas de buenas intenciones, que nos quieren, se preocupan, nos adoran, nos anulan, y no desean que nos preocupemos. Los que saben qué nos conviene, que nosotros no, desagradecidos.
Han vuelto y esta vez se muestran tanto a derecha como a centro como a izquierda.
Y, personalmente, me da miedo.
Sunday, November 7, 2010
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